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  • Javier Casino

no sé besar

Que se es es tan cierto, dicen, como que ser

equivale a andar estando un rato.

Algunos le ven la cosa a esto.

Otros no lo valoran como sus madres.

Y por si fuera poco,

de todo este asunto, 

hay quien concluye que la fe o su falta tiene que ver

con sentir el ser o no saber sentir

el precio de estar siendo.

Yo sigo buscando al conejo apresurado.

De alguna manera Alicia 

es la hermana mayor 

que me hubiera asesorado sobre besos.

No sé besar.

Cada vez que mi lengua se abre paso en otra boca

se convence de que tiene que haber una salida.

Eso me ha dicho alguna que otra dama

después de exigirme el mismo empeño 

en otras zonas de su anatomía.

Yo comparo el besar 

con los banqueros y mi nómina.

No se trata de humedad

sino de que quien te desea

esté convencido de que sabe lo que quiere.

Una vez un banco me pidió, 

a cambio de tibios intereses,

uno de mis hijos y mi palabra de honor

en el caso de que su honra fuera cuestionada.

Mi esposa no aceptó. Aún con las súplicas de su amante por librarse de la mancha de mi semen, no aceptó. Así, recién arruinado me conformé con ser la violetera que regalaba autodignidad en los semáforos. Hoy te vi acelerar para cruzarlo antes de que tornara a rojo. Mañana vete tú a saber.


#poesia #poemas #javiercasino


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